Publicado: 8 de Febrero de 2017 a las 10:47

En Grupo Link sabemos que cada servicio es diferente y por ello nos posicionamos en el lugar del cliente para entender sus necesidades y ayudarle a conseguirlo. 

  • Análisis: En primer lugar el cliente nos plantea el asunto a investigar y en los casos necesarios se concierta una cita. En dicha cita o entrevista, el cliente presenta su caso detalladamente con lo que recopilamos todos los datos necesarios para realizar un análisis.
  • Estrategia: Tras estudiar el caso, se elabora un plan de actuación. Se determinan las medidas, los medios y materiales necesarios, teniendo en cuenta los aspectos legales y las necesidades que demanda la investigación.
  • Presupuesto: Una vez estudiado el caso en profundidad y elaborada la estrategia a seguir, se presenta un presupuesto detallado en el que aparecen reflejados honorarios por horas, días y precio cerrado de servicio, si es necesario.
  • Contrato: Cuando el cliente acepta el servicio se formaliza a través de un contrato que aparece prescrito por la Ley 5/2014 de Seguridad Privada. En dicho contrato se establecen las condiciones, obligaciones y responsabilidades, del detective y del cliente. En este momento se consigna en concepto de previsión de fondos una determinada cantidad económica.
  • Desarrollo: Formalizado el contrato, comienza el servicio de investigación. Puntualmente se informa al cliente sobre los avances conseguidos y de la evolución de la investigación.
  • Resultados: Cuando la investigación llega a su fin, se elabora un informe detallando las acciones realizadas, las pruebas y evidencias encontradas. Este informe se puede presentar ante la autoridad judicial como prueba. Si es necesario y para mayor validez, el detective ratificará su contenido en el proceso judicial. 


El cliente debe tener en cuenta que todos los informes son totalmente confidenciales, cuyos datos solo se podrán poner a disposición del/de la cliente/clienta o, en su caso, de los órganos judiciales competentes.